El orden real no rechaza tanto la negación de la realidad que es la muerte como la afirmación de la vida íntima, inmanente, cuya violencia sin medida es para la estabilidad de las cosas un peligro, y que no se halla plenamente revelada más que en la muerte.

El orden real debe anular —neutralizar— esta vida íntima y sustituirla por la cosa que es el individuo en la sociedad del traajo. Pero no puede hacer que la desaparición de la vida en la muerte no revele el fulgor invisible de la vida que no es una cosa.

La muerte revela a la vida en su plenitud y hace hundirse el orden real.

Georges Bataille, La Teoría de la Religión. (via apofis)

QUE SIENTAN EL MIEDO

rizzomma:

“La bebida no era la única muestra de desmoralización. El infanticidio, la prostitución, el suicidio y el desequilibrio mental han sido relacionados con aquel cataclismo económico y social…, incapacidad… para contener los terremotos sociales que estaban destrozando las vidas de los hombres… La alternativa de la evasión o la derrota era la rebelión… La rebelión no sólo fue posible, sino casi obligada… Ningún observador razonable negaba que la condición de los trabajadores pobres, entre 1815 y 1848 era espantosa.”

Eric Hobsbawm, La era de la revolución.

palomitasojos:


Encuentros Feministas en la Tercera Fase: Una de las cosas más poéticas que va a pasar el 24 de junio es la visita de Judith Butler a la Universidad de Alcalá de Henares para una sesión plenaria del XV simposium de la International Association of Women Philosophers (IAPh). Y va a ser doblemente poético porque no sólo la Butler es una voces más importantes del feminismo contemporáneo sino porque estará físicamente a escasos metros del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, una de las voces más reaccionarias de la iglesia española que ha dicho perlas como «el feminismo ideológico es un paso en el proceso de deconstrucción de la persona», que viene a ser poco más, poco menos, lo que dice la Butler. De hecho Reig Pla es el único obispo español que ha escrito sobre la cosa queer, en una línea de pensamiento que ha dado en llamar “Homosexualidad y Esperanza” y en un libro titulado “«Amar en la diferencia. Las formas de la sexualidad y el pensamiento católico». Ese libro, cuyo índice e introducción se pueden descargar aquí http://www.obispadoalcala.org/homosexualidad.html (fíjense en lo bonita y significativa que es dirección web) tiene un capítulo escrito por la propia pluma del obispo y dedicado, ojo, a  “La ideología de género y las teorías Queer y Cyborg”. En la introducción se nos dice:
«Nos encontramos ante la «teoría queer» que pretende deconstruir todo orden «heteronormativo» y por tanto también las «clásicas» categorías LGBT. Se trata de destruirlo todo. Se afirma que los modos o prácticas sexuales no pueden estar sometidos a ninguna normativa. Es más, las prácticas sexuales transgresivas han de ser utilizadas como armas de poder político. Más allá: la teoría «Cyborg» (organismo cibernético, híbrido de máquina y organismo) propugna la emancipación del cuerpo, eliminar la naturaleza, un posthumanismo; en el ámbito de la sexualidad provocaría, como poco, una trágica despersonalización y la aparición de nuevas, insospechadas y destructivas adicciones»

palomitasojos:

Encuentros Feministas en la Tercera Fase: Una de las cosas más poéticas que va a pasar el 24 de junio es la visita de Judith Butler a la Universidad de Alcalá de Henares para una sesión plenaria del XV simposium de la International Association of Women Philosophers (IAPh). Y va a ser doblemente poético porque no sólo la Butler es una voces más importantes del feminismo contemporáneo sino porque estará físicamente a escasos metros del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, una de las voces más reaccionarias de la iglesia española que ha dicho perlas como «el feminismo ideológico es un paso en el proceso de deconstrucción de la persona», que viene a ser poco más, poco menos, lo que dice la Butler. De hecho Reig Pla es el único obispo español que ha escrito sobre la cosa queer, en una línea de pensamiento que ha dado en llamar “Homosexualidad y Esperanza” y en un libro titulado “«Amar en la diferencia. Las formas de la sexualidad y el pensamiento católico». Ese libro, cuyo índice e introducción se pueden descargar aquí http://www.obispadoalcala.org/homosexualidad.html (fíjense en lo bonita y significativa que es dirección web) tiene un capítulo escrito por la propia pluma del obispo y dedicado, ojo, a  “La ideología de género y las teorías Queer y Cyborg”. En la introducción se nos dice:

«Nos encontramos ante la «teoría queer» que pretende deconstruir todo orden «heteronormativo» y por tanto también las «clásicas» categorías LGBT. Se trata de destruirlo todo. Se afirma que los modos o prácticas sexuales no pueden estar sometidos a ninguna normativa. Es más, las prácticas sexuales transgresivas han de ser utilizadas como armas de poder político. Más allá: la teoría «Cyborg» (organismo cibernético, híbrido de máquina y organismo) propugna la emancipación del cuerpo, eliminar la naturaleza, un posthumanismo; en el ámbito de la sexualidad provocaría, como poco, una trágica despersonalización y la aparición de nuevas, insospechadas y destructivas adicciones»

Son muy pocas las horas libres que nos deja el trabajo. Apenas un rápido desayuno que solemos tomar pensando ya en los problemas de la oficina, porque de tal modo nos vivimos como productores que nos estamos volviendo incapaces de detenernos ante una taza de café en las mañanas, o de unos mates compartidos. Y la vuelta a la casa, la hora de reunirnos con los amigos o la familia, o de estar en silencio como la naturaleza a esa misteriosa hora del atardecer que recuerda los cuadros de Millet, ¡tantas veces se nos pierde mirando televisión! Concentrados en algún canal, o haciendo zapping, parece que logramos una belleza o un placer que ya no descubrimos compartiendo un guiso o un vaso de vino o una sopa de caldo humeante que nos vincule a un amigo en una noche cualquiera.

Ahora la humanidad carece de ocios, en buena parte porque nos hemos acostumbrado a medir el tiempo de modo utilitario, en términos de producción. Antes los hombres trabajaban a un nivel más humano, frecuentemente en oficios y artesanías, y mientras lo hacían conversaban entre ellos. Eran más libres que el hombre de hoy que es incapaz de resistirse a la televisión. Ellos podían descansar en las siestas, o jugar a la taba con los amigos. De entonces recuerdo esa frase tan cotidiana en aquellas épocas: “Venga, amigo, vamos a jugar un rato a los naipes, para matar el tiempo, no más”, algo tan inconcebible para nosotros. Momentos en que la gente se reunía a tomar mate, mientras contemplaba el atardecer, sentados en los bancos que las casas solían tener al frente, por el lado de las galerías. Y cuando el sol se hundía en el horizonte, mientras los pájaros terminaban de acomodarse en sus nidos, la tierra hacía un largo silencio y los hombres, ensimismados, parecían preguntarse sobre el sentido de la vida y de la muerte.

Todo niño es un artista que canta, baila, pinta, cuenta historias y construye castillos. Los grandes artistas son personas extrañas que han logrado preservar en el fondo de su alma esa candidez sagrada de la niñez.

El arte es un don que repara el alma de los fracasos y sinsabores. Nos alienta a cumplir la utopía a la que fuimos destinados.

Creo que hay que resistir: éste ha sido mi lema. Pero hoy, cuántas veces me he preguntado cómo encarnar esta palabra. Antes, cuando la vida era menos dura, yo hubiera entendido por resistir un acto heroico, como negarse a seguir embarcado en este tren que nos impulsa a la locura y al infortunio. ¿Se le puede pedir a la gente del vértigo que se rebele? ¿Puede pedirse a los hombres y a las mujeres de mi país que se nieguen a pertenecer a este capitalismo salvaje si ellos mantienen a sus hijos, a sus padres? Si ellos cargan con esa responsabilidad, ¿cómo habrían de abandonar esa vida?

En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar. Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cuánto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, unas criaturas a las que demos amparo, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. Un acto de arrojo como saltar de una casa en llamas. Estos no son hechos racionales, pero no es importante que lo sean, nos salvaremos por los afectos.

El entrañable amigo Ernesto Sábato - La resistencia  (via invertidosyrompepatrias)

Aquella imaginación que no reconocía límite alguno ya no puede ejercerse sino dentro de los límites fijados por las leyes de un utilitarismo convencional; la imaginación no puede cumplir mucho tiempo esta función subordinada, y cuando alcanza aproximadamente la edad de 20 años prefiere, por lo general, abandonar al hombre a su destino de tinieblas.

André Breton, Primer manifiesto surrealista (via nadaparasiempre)

demencia-explosiva:




Sin embargo, dicen que es locura lo que me tiene así, realizando un acto de inmolación extrema voluntaria, dando mi vida por una causa que se supone ya está perdida de antemano. Aquellos que hacen eso no son parte del Ángel Gris son parte de los Hijos del Olvido que intentan hacernos creer que la única posibilidad de salir adelante y de realizar un cambio es comenzar a contar los muertos y es convertirlos en números y hacer una aproximación epistemológica del dolor.

demencia-explosiva:

Sin embargo, dicen que es locura lo que me tiene así, realizando un acto de inmolación extrema voluntaria, dando mi vida por una causa que se supone ya está perdida de antemano. Aquellos que hacen eso no son parte del Ángel Gris son parte de los Hijos del Olvido que intentan hacernos creer que la única posibilidad de salir adelante y de realizar un cambio es comenzar a contar los muertos y es convertirlos en números y hacer una aproximación epistemológica del dolor.

El viaje íntimo de la locura

¿Por qué ha de tener razón la mayoría?

Sólo una minoría está capacitada para hacer descubrimientos científicos. Sólo una pequeña parte de la gente sabe de leyes. Sólo un porcentaje mínimo es capaz de inventar. Genios, en la historia, ha habido muy pocos y, casi siempre, han revolucionado la…